Hábitos alimentarios en la primera infancia un desafío de todos

Regional, Febrero de 2019; Cuando hablamos de hábitos alimentarios estos se pueden definir como aquellos adquiridos a lo largo de la vida y que influyen en nuestra alimentación. Es por esto que llevar una dieta equilibrada y variada, es decir, que incluya alimentos de todos los grupos en cantidades suficientes para cubrir nuestras necesidades energéticas y acompañadas de la práctica de ejercicio físico, es la fórmula perfecta para estar sanos. Sin embargo hoy como sociedad nos hemos ido alejando de estas buenas prácticas y nos vemos enfrentados a un problema de salud pública que dice relación con la obesidad infantil.

La obesidad es una enfermedad crónica de origen multifactorial que suele comenzar durante la primera infancia y que ocurre por un desequilibrio entre el consumo y el gasto de energía. Las causas incluyen factores genéticos, biológicos, del comportamiento y culturales.

Los niños y niñas que son obesos entre los seis meses y siete años de vida tienen probabilidad de seguir en esta condición, señala Patricia Escobar, Directora Regional Integra Biobío, ya que las células que almacenan la grasa (adipocitos) se multiplican en esta etapa. Es por esto que en Integra, promover el bienestar de los niños y niñas es uno de los principales ejes en nuestro quehacer, incentivando el desarrollo de ambientes saludables y apoyando las prácticas de autocuidado en relación a la alimentación en los jardines infantiles y modalidades no convencionales.

Cuando analizamos las estadísticas en Integra frente a la salud y nutrición, podemos observar que en nuestro diagnóstico nutricional inicial durante los años 2017-2018 no presenta variaciones, es decir, se mantiene el índice de obesidad en nuestro niños y niñas en un 18%  para ambos años, al igual que el sobrepeso en un 32%. Estos datos son de una muestra de un total de 9.123 niños y niñas, donde 1.664 de ellos presentan obesidad y 2.896 con sobrepeso.

Estas cifras nos invitan a seguir desarrollando estrategias con énfasis en la promoción de una vida saludable, permitiendo a los niños y niñas enfrentar su diario vivir de una manera armoniosa con ellos mismos, con los demás y su entorno. Es por esto que en nuestros 126 jardines infantiles y modalidades no convencionales, potenciamos e incorporamos; a través del Programa de Alimentación (PAP), elementos de satisfacción de los propios niños y niñas, cautelando una equilibrada nutrición para los diferentes grupos de edad atendidos“, otro aporte a una vida saludable, es el desarrollo de experiencias y prácticas significativas en materia de alimentación sana y divertida; acompañados de un ambiente que propicie el juego activo.

La educación en materia de promoción y prevención de salud-nutrición, es vital para hacer frente a este desafío país; incentivar la lactancia materna, los jardines activos, el cuidado del medio ambiente, los entornos accesibles para la actividad física y saludables que inviten a la familias a generar actividades al aire libre es tarea de todos y todas. Sin embargo estas iniciativas deben estar apalancadas por el sector publico-privado y por organizaciones no gubernamentales, en donde de forma articulada se trabaje para caminar hacia un Chile donde niños y niñas se desarrollen en ambientes saludables y en una sociedad de cultura preventiva en materias de nutrición y salud.

 

RELACIONADOS

 

También te podría gustar...